En Suiza, la cementera Holcim ha incorporado a un perro-robot llamado ANYmal para inspeccionar zonas de alto riesgo, como áreas con calor extremo o presencia de amoníaco. Este cuadrúpedo metálico reemplaza a los trabajadores que antes realizaban estas tareas a pie, exponiéndose a peligros. El robot patrulla durante la noche y detecta fugas o grietas que los humanos solían pasar por alto.
ANYmal: un robot que detecta lo que el ojo humano no ve 🤖
ANYmal, desarrollado por la ETH Zurich, utiliza sensores LIDAR y cámaras térmicas para mapear el entorno en 3D y detectar anomalías. Equipado con un sistema de navegación autónoma, es capaz de desplazarse por terrenos irregulares, subir escaleras y operar en completa oscuridad. Su capacidad para identificar microfugas en tuberías de amoníaco o grietas en hornos evita costosas paradas de producción, reduciendo pérdidas económicas significativas para la compañía.
El perro que no pide croquetas ni quiere salir a pasear 🐕🦺
Mientras los perros de verdad sueñan con perseguir pelotas, ANYmal solo sueña con bytes y corriente eléctrica. No necesita que le saquen a mear ni se queja si el turno es de noche. Lo mejor es que, a diferencia de un empleado humano, nunca pedirá un aumento de sueldo ni se tomará un café de 20 minutos. La cementera ha encontrado al empleado perfecto: no se jubila, no se queja y, lo más importante, no teme al amoníaco.