Uber planea lanzar robotaxis con fallos conocidos en niebla, oscuridad y ante ciberataques. La empresa prioriza su modelo de lucro sobre la seguridad de los ciudadanos. Reducir accidentes humanos no justifica exponer a todos a riesgos de software no resueltos. La solución pasa por auditorías independientes obligatorias en condiciones reales y un fondo público para indemnizar fallos.
Auditorías obligatorias en escenarios reales de riesgo 🚨
Los sensores LIDAR y cámaras de los robotaxis fallan en condiciones de baja visibilidad y lluvia intensa. Además, el software de navegación es vulnerable a ataques que pueden desviar el vehículo. Uber no ha resuelto estos problemas. Para operar, se necesitan pruebas independientes en vías con oscuridad y niebla, con protocolos de ciberseguridad auditables. Sin esto, el despliegue es una apuesta con vidas ajenas.
El seguro de Uber: una app que no cubre choques 💥
Uber promete robotaxis más seguros que humanos, pero se olvida de que un humano no se bloquea por una actualización fallida. La empresa sugiere que confiemos en su algoritmo, igual que confiamos en que el café de la máquina no explote. Mientras tanto, los peatones serán conejillos de indias. Si falla, que paguen de su bolsillo, no del nuestro.