Publicado el 27/06/2026 | Autor: 3dpoder

Trofeos 3D de la UMH premian a empresas que apoyan la lucha contra el síndrome de Dravet

El Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández ha empleado la impresión 3D para fabricar trofeos que reconocen a empresarios ilicitanos por su colaboración con la Fundación Síndrome de Dravet. Esta enfermedad rara provoca epilepsia grave en niños. La iniciativa demuestra que la tecnología local puede visibilizar causas sociales y fomentar la solidaridad empresarial en Elche.

Parque científico iluminado, ingeniero ajustando boquilla de impresora 3D industrial mientras capas de filamento blanco forman un trofeo geométrico con textura de panal, monitor mostrando modelo CAD del trofeo con líneas de soporte visibles, sobre mesa metálica herramientas de postprocesado y pinzas, fondo con estanterías de filamentos color azul y verde, luz cálida de lámpara LED sobre el proceso, estilo fotorealista técnico, enfoque nítido en la boquilla depositando material, reflejos metálicos en hardware, ambiente de laboratorio de fabricación aditiva, profundidad de campo suave.

Impresión 3D con propósito: diseño técnico al servicio de una causa social 🏆

Los galardones se han diseñado y fabricado integramente en los laboratorios del parque científico. Se emplearon filamentos de PLA, un material biodegradable que permite alta precisión en los detalles. El proceso de modelado digital se realizó con software de código abierto, optimizando el diseño para evitar soportes y reducir el tiempo de impresión. Cada trofeo es una pieza única, fabricada bajo demanda, lo que demuestra la versatilidad de la fabricación aditiva para crear objetos con un significado profundo.

Por fin un trofeo que no acaba en el trastero (ni se come las pilas) 😅

Mientras que otros premios son de cristal o metal y acaban de pisapapeles, estos trofeos impresos en 3D tienen la ventaja de ser biodegradables. Si el empresario se cansa de mirarlo, puede devolverlo a la naturaleza sin remordimientos. Eso sí, que no se le ocurra dejarlo al sol o se convertirá en un pisapapeles líquido. Al menos, el gesto de apoyar la investigación del síndrome de Dravet no se derrite con el calor del verano ilicitano.