Entre 2026 y 2028, España será testigo de tres eclipses solares, un fenómeno que no ocurría con tal frecuencia desde el periodo 1900-1912. En aquella época, miles de personas viajaban en tren para presenciarlos. Ahora, la ciudadanía tiene una oportunidad única de disfrutar de este espectáculo astronómico sin necesidad de ser un experto en la materia.
La tecnología de observación al alcance de todos 🌞
Para observar un eclipse solar de forma segura, la tecnología actual ofrece soluciones accesibles. Filtros solares certificados para telescopios y prismáticos, o simples gafas de eclipse con norma ISO 12312-2, son suficientes. Incluso se pueden usar métodos caseros como la proyección estenopeica con una caja de cartón. La clave está en la preparación: conocer las horas exactas del evento y contar con el equipo básico para no dañar la vista.
El drama de encontrar gafas de eclipse a última hora 😅
Lo más probable es que, el día antes del eclipse, las gafas de sol se agoten en todas las tiendas. Verás a vecinos improvisando con radiografías viejas o cristales ahumados, métodos que los astrónomos desaconsejan. El colmo será el que intente grabar el eclipse con el móvil sin filtro, obteniendo un vídeo borroso de una mancha negra. Eso sí, luego lo subirá a redes como si hubiera captado un evento cósmico único.