Un tranvía autónomo descarriló durante pruebas debido a un error de calibración en el sensor odométrico, provocado por la vibración de una zapata del sistema de frenos. El incidente, ocurrido en un circuito cerrado, obligó a revisar a fondo el pipeline 3D empleado. Los equipos de ingeniería utilizaron Leica Cyclone para el escaneo de la vía y Simpack para simular la dinámica del vehículo, buscando reconstruir la secuencia exacta del fallo y evitar que se repita en el futuro.
Pipeline 3D: de la nube de puntos a la simulación del fallo 🚋
El proceso comenzó con Leica Cyclone, que capturó una nube de puntos de alta precisión del carril y la zona de descarrilamiento. Este modelo geométrico se importó luego a Simpack, un software de simulación multicuerpo. Allí se reprodujo el comportamiento del tranvía autónomo, incluyendo el efecto de la vibración de la zapata sobre el sensor odométrico. La calibración errónea, amplificada por la frecuencia de vibración, generó una lectura falsa de velocidad y posición, causando que el sistema de control aplicara un frenado incorrecto y derivara en el descarrilamiento.
El sensor que escuchaba más a la zapata que a la vía 🛠️
Resulta que el odómetro del tranvía, en lugar de medir la distancia recorrida, se puso a bailar al ritmo de la zapata. La vibración le hizo creer que el vehículo iba más rápido de lo real, así que el sistema de control, alarmado, metió un frenazo de pánico. El tranvía, confundido y ofendido, decidió que lo mejor era tomar un atajo fuera de los raíles. Ahora los ingenieros calibran los sensores con tapones para los oídos, no sea que se dejen llevar por el ritmo.