Un niño de 10 años ha fallecido tras colisionar su minimoto contra una Jeep en una carretera de Avellino, Italia. El impacto fue letal pese a que el menor portaba casco. Los servicios de emergencia intentaron reanimarlo sin éxito. Este suceso reabre el debate sobre la peligrosidad de circular con estos vehículos en vías públicas, donde cualquier protección resulta insuficiente.
La falsa seguridad técnica de las minimotos en carretera 🛵
Las minimotos, diseñadas para circuitos cerrados o terrenos privados, carecen de los elementos básicos de seguridad vial. Su baja altura las hace invisibles para conductores de vehículos grandes, y su chasis ligero no absorbe impactos. Aunque el casco protege el cráneo, la energía cinética de una colisión a velocidad media genera fuerzas que ningún equipo puede mitigar. La mecánica de estos vehículos no está homologada para circular con tráfico real.
Casco puesto, pero el sentido común en el bolsillo 🤦
El niño llevaba casco. Bueno, pues la Jeep no llevaba casco, y mire usted qué cosas: ganó. Es curioso cómo algunos padres confían en que un plástico de poliestireno detendrá una tonelada de acero a 50 km/h. Quizá el próximo gran avance tecnológico sea un airbag para minimotos, o mejor aún, un cartel que diga: No, no es un juguete de carretera. Pero mientras tanto, toca aprender de la manera más dura.