La sexta entrega de la saga de Santiago Segura, Torrente Presidente, aterriza este viernes en Netflix tras un paso triunfal por las salas. Con más de 30 millones de euros recaudados y casi cuatro millones de espectadores, la cinta batió récords de estreno para el cine español. Ahora, los suscriptores pueden ver en casa esta comedia de alto rendimiento sin pagar entrada, una oportunidad para quienes prefieren el sofá a la butaca.
El motor técnico detrás del fenómeno Torrente 🎬
Desde el punto de vista técnico, Torrente Presidente se rodó con cámaras ARRI Alexa Mini LF, capturando imágenes en 4.5K con una relación de aspecto 2.39:1. La postproducción, gestionada con DaVinci Resolve, aplicó una corrección de color que satura los tonos cálidos para reforzar la estética kitsch del personaje. El sonido, mezclado en Dolby Atmos, emplea una banda sonora con ritmos de rumba y rock. El montaje, con cortes rápidos cada 3 segundos, mantiene un ritmo pensado para retener la atención del espectador promedio.
El momento de pagar el pato (o no pagar nada) 🍿
Ahora que Torrente Presidente está en Netflix, los que no fueron al cine pueden celebrar. Eso sí, prepara el mando: la película dura 100 minutos, pero con las pausas para ir a la nevera y las discusiones sobre si el chiste del yerno es ofensivo, la sesión se alarga a tres horas. Eso sí, al menos no pagas 8 euros por palomitas que saben a cartón. El patriota español ahorra, pero su paciencia se pone a prueba.