El BCE vuelve a subir tipos para contener la inflación, pero el problema real no es la demanda, sino una vivienda que se ha convertido en un activo financiero. Las hipotecas se disparan mientras los salarios se estancan, dejando a las familias atrapadas entre pagar un crédito imposible o perder su hogar. Es una política que castiga a los de abajo sin tocar la especulación.
Un índice de vivienda real para frenar la especulación técnica 🏠
La solución técnica pasaría por vincular los tipos de interés al índice de precios real de la vivienda, no a una inflación genérica. Esto implicaría usar datos de tasaciones y contratos de compraventa para ajustar el coste del crédito al mercado inmobiliario local. Además, crear un parque público de alquiler asequible rompería el vínculo entre el coste del crédito y el acceso a la vivienda, estabilizando el mercado sin depender de subidas de tipos que estrangulan a las familias.
La hipoteca que te come la nómina (y el desayuno) ☕
Ahora resulta que tener un techo es un lujo que depende de que Christine Lagarde se despierte de buen humor. Mientras tanto, los bancos se frotan las manos y los salarios se esconden debajo de la alfombra. La próxima vez que suban tipos, igual nos ofrecen una tienda de campaña como producto financiero estrella. Al menos, no tendrá interés variable.