Fue un próspero puerto en la desembocadura del Nilo, un centro comercial y religioso clave para el Egipto antiguo. Hace unos 1.200 años, un terremoto y la subida del nivel del mar la hundieron bajo las aguas del Mediterráneo. Hoy, yacen casi intactas sus estatuas, templos y barcos a varios metros de profundidad, revelando un capítulo perdido de la historia.
El desarrollo que se ocultó bajo el agua 🏛️
El redescubrimiento en el año 2000 por el arqueólogo Franck Goddio no fue casualidad. Se emplearon sonares de barrido lateral y magnetómetros para cartografiar el lecho marino. Luego, buzos y robots submarinos con sistemas de posicionamiento preciso extrajeron artefactos. El análisis de los restos muestra una ciudad con canales, muelles y templos de granito, construida con técnicas hidráulicas avanzadas para controlar las corrientes del Nilo.
Cuando tu vecino de arriba es Poseidón 🌊
Imagina pagar una hipoteca a 30 años para vivir frente al mar y, de repente, vivir dentro de él. Los antiguos habitantes de Thonis-Heracleion no tuvieron seguro contra inundaciones. Un día estaban vendiendo papiro y al siguiente sus estatuas de dioses servían como arrecife artificial. Al menos, los peces que ahora las visitan no tienen que preocuparse por la subida del nivel del mar.