Tesla ha abierto su tecnología de carga ultrarrápida a otras empresas. Ahora, supermercados, hoteles y gasolineras pueden comprar sus estaciones para instalar puntos de recarga con su propia marca y precio. Para el ciudadano, esto significa más lugares donde cargar el coche eléctrico, aunque cada negocio fijará su propia tarifa por kWh. La oferta crece, pero el costo dependerá del sitio.
Cómo funciona el nuevo modelo de negocio de carga ⚡
El sistema permite a terceros adquirir los cargadores V3 y V4 de Tesla, junto con el software de gestión. Estos negocios integran los equipos en sus instalaciones, fijando el precio del kWh que pagará el usuario. Tesla no interviene en la tarifa final, solo provee el hardware y el mantenimiento. Esto elimina la barrera técnica para empresas que quieren ofrecer carga rápida sin invertir en desarrollo propio. La red se expande, pero la experiencia de usuario variará según el operador.
Cargar el coche como comprar un café de gasolinera ☕
Pronto verás un Supercargador en el súper con precios de oro líquido y otro en el hotel de carretera con tarifa de risa. Cada negocio pondrá su propia etiqueta, así que cargar el coche será como buscar gasolinera barata: una aventura. Al menos tendrás más opciones, aunque tu bolsillo echará de menos los precios fijos de antes. La libertad de elegir, dicen.