Un terremoto en Japón en 2011 desplazó el país unos milímetros hacia el este. La causa fue una onda sísmica que rebotó en el núcleo terrestre y activó fallas en la placa tectónica. Detectado por GPS, este fenómeno no se había registrado antes. Para la ciudadanía, esto revela un riesgo sísmico imprevisto que podría afectar viviendas e infraestructuras en el futuro.
GPS detecta ondas que rebotan en el núcleo y mueven el suelo de forma permanente 🌍
El sistema GPS de Japón registró un desplazamiento horizontal de la isla de hasta 5 milímetros. Los científicos identificaron que una onda sísmica, al chocar contra el núcleo terrestre, regresó a la superficie y desencadenó movimientos en fallas profundas. Este fenómeno, llamado desencadenamiento remoto, implica que un sismo en una zona puede activar fallas a miles de kilómetros, alterando el terreno de manera duradera y sin previo aviso.
El suelo se mueve, pero la hipoteca no: nuevo peligro para tu casa 🏠
Ahora resulta que tu casa puede desplazarse milímetros sin que el banco te avise. Los japoneses ya saben que su país se mueve más que un adolescente con cafeína. Pero que una onda rebote en el núcleo y active fallas suena a excusa de fontanero: no es que el suelo se haya movido, es que la falla se despertó del otro lado del planeta. Al menos, si tu casa se corre, no necesitarás mudanza.