Un trabajador resultó herido grave al caer desde seis a diez metros de altura mientras caminaba sobre el tejado de una nave en Jaca. La cubierta cedió bajo sus pies. Fue estabilizado y trasladado en helicóptero a un hospital de Zaragoza. Este suceso recuerda a la ciudadanía los riesgos laborales en trabajos en altura y la importancia de cumplir con las medidas de seguridad. Los accidentes graves siguen ocurriendo y exigen mayor prevención.
Tecnología de anclaje: sistemas que evitan el impacto contra el suelo 🛠️
Para trabajos en altura, los sistemas anticaídas han evolucionado con arneses de cuerpo entero, conectores de doble seguro y líneas de anclaje horizontales. Estos equipos distribuyen la fuerza de impacto y detienen la caída en menos de un metro. También se usan plataformas elevadoras con sensores de estabilidad y redes de seguridad perimetrales. La normativa exige revisiones periódicas de estos dispositivos. En el caso de la nave de Jaca, la falta de una estructura de soporte adecuada bajo el tejado fue el factor crítico que desencadenó el accidente.
Tejados que prometen estabilidad y entregan un pasaje al vacío 🚧
Caminar sobre un tejado debería ser como andar por el pasillo de casa, pero sin el riesgo de que el suelo decida desaparecer. En Jaca, un trabajador descubrió que la chapa no era un firme sólido, sino una puerta giratoria hacia el hospital. Los tejados de las naves son como esos muebles de montaje casero: parecen resistentes hasta que te sientas. Si la cubierta no aguanta ni el peso de un trabajador, igual deberían etiquetarla como atracción de feria. Próxima parada: suelo firme y arnés puesto.