El banco canadiense TD informó a su equipo de riesgos que implementará WorkiQ, un software de monitoreo que rastrea el tiempo en navegadores, chats y reuniones. La entidad busca medir productividad, asegurando que no escucha conversaciones ni accede a hojas de cálculo. Para los trabajadores, esto abre un debate sobre el control diario y los límites de la privacidad en el empleo.
WorkiQ: la herramienta que mide cada minuto de trabajo digital 📊
WorkiQ analiza el uso de aplicaciones y la duración de pausas, generando informes de actividad sin capturar contenido específico. Su lógica es optimizar flujos de trabajo y detectar cuellos de botella. Sin embargo, la medición constante de tiempos en reuniones y chats puede generar presión adicional en los equipos. TD lo define como práctica estándar del sector, aunque críticos señalan que reduce la autonomía del empleado y aumenta la vigilancia corporativa.
Tu jefe ya no te mira, ahora te mide el software 🖥️
Pronto, en lugar de recibir un café de parte del jefe, recibirás un informe de WorkiQ señalando que tu pausa de tres minutos superó el promedio. Por suerte, la empresa promete no escuchar tus conversaciones, así que puedes quejarte del software en voz baja sin que lo sepan. Eso sí: asegúrate de que el monitor no capte tu ceño fruncido al leer el correo de RRHH.