Publicado el 15/06/2026 | Autor: 3dpoder

Taylor vende su parque infantil por un centro de datos

En 1999, un agricultor donó 35 hectáreas a la ciudad de Taylor, Texas, con la intención de crear un parque infantil para la comunidad. Veintiséis años después, el ayuntamiento vendió parte de ese terreno por 10 millones de dólares a una empresa que construirá un centro de datos. Los vecinos, que veían el parque como un espacio público ganado, se enfrentan ahora a la pérdida de un lugar de recreo y a un aumento del consumo eléctrico y del calor generado por las instalaciones.

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La paradoja técnica de los centros de datos 🖥️

Los centros de datos son infraestructuras que consumen electricidad de forma intensiva para operar servidores y sistemas de refrigeración. En Taylor, el nuevo proyecto exigirá una conexión a la red eléctrica que puede afectar el suministro local, especialmente en horas pico. Además, el calor residual que expulsan los equipos eleva la temperatura ambiental en las zonas cercanas. Esto significa que los vecinos no solo perderán un espacio verde, sino que también verán un aumento en el consumo energético de la ciudad y un microclima más cálido en su entorno.

Donación convertida en negocio redondo 💰

Lo curioso es que el agricultor donó el terreno para que los niños jugaran, no para que los servidores calcularan. Ahora, el ayuntamiento se frota las manos con los 10 millones, mientras los vecinos se preguntan si el próximo parque infantil será una sala con aire acondicionado para los empleados del centro de datos. Quizás el siguiente paso sea vender el césped restante para instalar una central nuclear. Al fin y al cabo, una promesa comunitaria no paga facturas municipales.