El Tribunal Supremo de EE. UU. falló a favor de Bayer, estableciendo que la ley federal sobre el herbicida glifosato prevalece sobre las normativas estatales. Esto anula miles de demandas que reclamaban advertencias sobre su posible vínculo con el cáncer. La decisión protege a la empresa de futuras reclamaciones, dejando a los consumidores sin etiquetas de riesgo pese a la clasificación de la OMS como probable cancerígeno.
El dilema técnico: regulación federal frente a evidencia científica ⚖️
El fallo se basa en que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ya evaluó el glifosato como seguro cuando se usa según las indicaciones. Bayer argumentó que añadir advertencias estatales crearía confusión regulatoria. Sin embargo, la OMS y algunos estudios independientes señalan posibles riesgos cancerígenos a largo plazo. La decisión técnica prioriza la uniformidad legal sobre el debate científico, dejando en manos del usuario la decisión de investigar los componentes del producto.
Roundup: ahora con menos letra pequeña y más fe ciega 🌿
Bayer celebra que el Supremo le quite la tarea de imprimir advertencias. Así, los jardineros podrán rociar sus malas hierbas sin ese molesto texto que les recordaba lo que la OMS opina. Porque, seamos sinceros, nada dice confianza como un herbicida que gana en los tribunales lo que pierde en los laboratorios. Ahora solo falta que el césped crezca sin leer sentencias.