La biometría del iris se vendió como infalible, pero un equipo de investigadores ha demostrado lo contrario. Usando una lente de contacto impresa en alta resolución con mapa de relieve, lograron engañar a una cerradura de reconocimiento de iris. El proceso combina fotografía de alta definición, modelado 3D y técnicas de fabricación aditiva. El resultado: acceso no autorizado a un sistema que prometía seguridad absoluta.
Pipeline 3D: de la foto al bypass biométrico 🔓
El flujo de trabajo comienza capturando múltiples imágenes del iris objetivo. Esas fotos se procesan en MeshMixer para generar un modelo 3D con el relieve del iris. Luego Blender refina la malla, ajusta la curvatura y aplica texturas realistas. La lente se imprime en resina transparente con una impresora de alta resolución. El ataque funciona porque el sensor óptico de la cerradura no distingue entre tejido vivo y una réplica física con el patrón correcto.
Tu ojo ya no es tu contraseña, es tu lente de contacto 👁️
Ahora resulta que lo más seguro de tu cuerpo se puede comprar en una impresora 3D. Los fabricantes de cerraduras de iris deberían preocuparse: si un aficionado con Blender y paciencia puede replicar tu ojo, igual es momento de volver a las llaves de toda la vida. Al menos una llave no necesita que le saques una foto de alta resolución para que te abra la puerta.