La comunidad científica contenía el aliento ante el anuncio de un superconductor a temperatura ambiente. Los rumores de levitación y energía sin pérdidas inundaron foros y redes. Pero la realidad, como un chiste malo, ha llegado con prontitud: el material se ha roto. Literalmente. La muestra, sometida a pruebas, no ha soportado ni la presión ni las expectativas.
Fractura técnica en la muestra de estado sólido 💔
El espécimen, una cerámica de cuprato, falló durante el ensayo de resistividad a 15 Kelvin. Las microfisuras aparecieron en la interfaz entre los granos, interrumpiendo el flujo de pares de Cooper. No hubo transición superconductora. El equipo del laboratorio ha confirmado que la estructura cristalina perdió coherencia tras el tercer ciclo térmico. Un fallo de fatiga común en estos compuestos, pero que aquí ha sido definitivo.
Se rompió antes de hacer magia, vaya gracia 😅
Así que ya pueden ir guardando los planes para el tren de levitación magnética en el salón de casa. El superconductor, que prometía revolucionar la industria, ha resultado ser más frágil que una promesa política. Ahora toca esperar al siguiente anuncio, mientras los físicos vuelven a pegar trocitos con pegamento. Eso sí, con mucha ciencia y poca fe.