El banco japonés Sumitomo Mitsui Trust ha anunciado un plan para destinar hasta 380.000 millones de yenes a tecnología digital, más 30.000 millones para optimizar operaciones. La medida incluye la reubicación de 900 empleados de atención al cliente, una cifra que esconde la intención real de reducir plantilla a largo plazo mediante inteligencia artificial y chatbots.
Digitalización que esconde un recorte silencioso de personal administrativo 🤖
Los 380.000 millones de yenes, unos 2.500 millones de euros, se invertirán en sistemas que automatizarán tareas administrativas y de atención. La reubicación de los 900 empleados es temporal: en dos o tres años, cuando la IA madure, serán sustituidos por chatbots. Los trabajadores, además, han visto reducidos sus salarios respecto a sus puestos originales, lo que provoca que muchos abandonen el banco voluntariamente. El cliente notará menos oficinas físicas y más máquinas, con atención personalizada solo para los más ricos.
El futuro es frío, automático y con menos ventanillas para reclamar 🥶
Los accionistas celebran la noticia, pero los ciudadanos deberían prepararse para un banco donde hablar con un humano será un lujo para clientes premium. Si algo falla, tocará pelear con un chatbot que no entiende ni el problema. Eso sí, los 900 empleados reubicados tendrán tiempo de sobra para pensar en su próximo empleo mientras la IA aprende a responder con la misma calidez que un buzón de sugerencias.