El proyecto ferroviario Stuttgart 21 vuelve a encarecerse. Ahora su coste alcanza los 14.500 millones de euros, tres mil millones más de lo previsto. Originalmente se estimó en 3.000 millones, pero lleva 16 años en obras y su finalización se retrasa una y otra vez. Los contribuyentes ven cómo el dinero público destinado a transporte crece sin que aparezcan resultados tangibles.
Ingeniería alemana: plazos que se alargan y costes que se disparan 🚧
La tecnología empleada en Stuttgart 21 incluye túneles de alta velocidad bajo el centro de la ciudad y una nueva estación subterránea con ocho vías. Sin embargo, los problemas geológicos y las filtraciones de agua han obligado a rediseñar partes del trazado. La digitalización de señales y sistemas de control tampoco ha ayudado a cumplir plazos. Cada retraso añade millones a la factura, mientras los trenes siguen circulando por vías provisionales.
La estación que prometió un tren bala y entregó un agujero en el suelo 🕳️
Los vecinos de Stuttgart ya tienen un nuevo deporte local: adivinar cuánto costará la próxima prórroga. El proyecto lleva más tiempo en obras que el muro de Berlín en pie, y a este paso, verlo terminado será como esperar a que salga el sol a medianoche. Al menos, cuando terminen, los viajeros podrán decir que pagaron el billete más caro de la historia para no llegar a ninguna parte.