Publicado el 25/06/2026 | Autor: 3dpoder

Stratasys lanza material ignífugo para imprimir piezas de trenes

Stratasys ha presentado un nuevo material plástico resistente al fuego, el FDM PA6/66-GF30-FR, diseñado específicamente para la impresión 3D de componentes ferroviarios. Este filamento cumple con estrictas normativas de seguridad del sector, ofreciendo una resistencia superior frente a otros plásticos técnicos. La novedad permite fabricar piezas como asientos o elementos estructurales bajo demanda, lo que agiliza las reparaciones y reduce los tiempos de inactividad del material rodante, mejorando la eficiencia del transporte público.

professional engineering visualization of a Stratasys FDM printer actively printing a railway seat component using orange PA6/66-GF30-FR flame-retardant filament, layer-by-layer deposition visible with fine nozzle detail, half-finished train interior part showing structural ribbing, nearby a train compartment mockup with installed 3D-printed flame-resistant seat and panel, maintenance worker inspecting the part while holding a tablet showing CAD model, industrial workshop lighting with deep shadows, photorealistic technical render, metallic printer frame contrasting with matte plastic texture, safety certification badge subtly visible on part surface, hyper-detailed mechanical precision

Resistencia y normativa en la fabricación aditiva ferroviaria 🚆

El FDM PA6/66-GF30-FR es un compuesto de poliamida reforzada con un 30% de fibra de vidrio, lo que le confiere una rigidez y tenacidad notables. Su formulación ignífuga cumple con los estándares EN 45545-2 para aplicaciones ferroviarias, garantizando baja inflamabilidad y baja emisión de humo. Esto lo posiciona como una alternativa viable a procesos tradicionales, permitiendo la producción de piezas finales con propiedades mecánicas consistentes y una resistencia a la tracción superior a la de otros materiales FDM convencionales, ideal para entornos exigentes.

Adiós a esperar semanas por un reposabrazos ☕

Por fin, cuando el vecino del asiento de al lado decida hacer pesas con el reposabrazos y lo parta, ya no hará falta esperar tres meses a que llegue el recambio de un almacén perdido en la estepa siberiana. Con esta tecnología, el maquinista podrá imprimir la pieza durante una parada técnica mientras se toma un café. Eso sí, que no se le ocurra usar el filamento para hacer un soplete casero, que el material es ignífugo, no tonto. La revolución del tren bala llega con impresora y bobina.