En 1996, Star Trek: First Contact no solo presentó una trama con viajes en el tiempo y los Borg, sino que introdujo un nuevo uniforme para la Flota Estelar del siglo 24. Este diseño, elegante y negro con hombreras azuladas, reemplazó los distintos estilos que cada serie había usado hasta entonces. A partir de ese momento, Deep Space Nine y Voyager adoptaron este mismo patrón, creando una identidad visual unificada para la franquicia en televisión.
La tecnología textil detrás del nuevo uniforme 🧵
El diseño fue obra de Bob Blackman, quien buscó un look más moderno y funcional. Los uniformes estaban confeccionados en un material de punto elástico, similar al usado en ropa deportiva, con paneles de color en los hombros que indicaban la división: rojo para mando, dorado para operaciones y azul para ciencias. Las hombreras tenían una textura acolchada y el cuello era alto, eliminando las solapas de diseños anteriores. Este cambio simplificó la producción al permitir que los actores se movieran con más comodidad durante las escenas de acción.
El problema de no tener hombreras de repuesto 😅
Aunque el uniforme era práctico, tenía un defecto: las hombreras se despegaban con frecuencia. Los actores han contado que, en medio de tomas, los paneles de colores se caían o se torcían, dejando a un oficial de la Flota Estelar con un hombro gris y otro azul. Peor aún, si alguien sudaba, el pegamento fallaba y el rango quedaba colgando. Quizás por eso los Borg no eran una amenaza tan grave: su mayor desafío era mantener la vestimenta en su sitio.