Commonwealth Fusion Systems avanza con SPARC, un prototipo de reactor de fusión nuclear que apuesta por imanes superconductores de alta temperatura. Su objetivo es lograr energía neta en una máquina mucho más compacta que el coloso ITER, reduciendo costes y plazos en la carrera hacia una fuente de energía casi ilimitada.
Imanes de alta temperatura para confinar el plasma 🧲
El secreto de SPARC reside en sus imanes de material superconductor de alta temperatura (HTS). Estos generan campos magnéticos superiores a 20 teslas, permitiendo confinar el plasma en un volumen significativamente menor que en diseños tradicionales. La tecnología HTS, basada en cintas de óxido de itrio, bario y cobre (YBCO), opera a temperaturas de nitrógeno líquido, simplificando la criogenia. El objetivo es alcanzar un factor Q mayor a 1, produciendo más energía de la que consume el reactor.
ITER, el vecino que no para de pedir más presupuesto 💸
Mientras SPARC promete resultados para la próxima década, ITER sigue siendo ese proyecto que cada año necesita un extra para pagar los cafés de sus ingenieros. Con un tamaño reducido y una fecha de funcionamiento más cercana, SPARC parece el primo eficiente que llega a la cena familiar sin pedir préstamos. Eso sí, habrá que ver si el plasma no se vuelve rebelde y termina haciendo un agujero en el suelo, como un mal chiste de fusión.