SpaceX ha recibido calificaciones crediticias de grado de inversión por parte de Moody's, Fitch y S&P. Este respaldo de las agencias permite a la empresa obtener préstamos con mejores condiciones para financiar su crecimiento. El logro llega tras su salida a bolsa, aunque sus acciones han caído un 18% desde el máximo histórico. Para la ciudadanía, esto indica una mayor solidez financiera, aunque persisten dudas sobre el riesgo elevado y la fuerte dependencia de su fundador, Elon Musk.
Cohetes reutilizables y la deuda barata 🚀
La nueva calificación crediticia permite a SpaceX acceder a capital con intereses más bajos. Esto es relevante porque sus proyectos requieren inversiones masivas, como el desarrollo de Starship, el cohete más grande del mundo, y la expansión de la red Starlink. La reutilización de sus cohetes Falcon 9 ya redujo costos de lanzamiento, pero la empresa necesita financiación estable para mantener el ritmo de producción y las pruebas. Con deuda más barata, puede asignar más recursos a I+D y menos a pagar intereses.
Elon Musk, el riesgo que cotiza en bolsa 🐦
Ahora SpaceX tiene grado de inversión, pero su activo y su riesgo principal es el mismo: un tipo que tuitea memes a las 3 AM. Las agencias miran con lupa la dependencia de Elon Musk, algo que no se soluciona con un préstamo más barato. Es como darle una tarjeta de crédito con límite alto a un genio que a veces decide que su próximo paso es vender lanzallamas. La credibilidad financiera sube, pero la incertidumbre sigue siendo el combustible del cohete.