SpaceX debutó en el Nasdaq superando los 2 billones de dólares en valoración, acercándose a Amazon. La operación inició sin contratiempos el viernes, resultando más fluida de lo previsto. Para el ciudadano común, esto no altera el bolsillo de inmediato, pero refleja el auge tecnológico que moldea el empleo y las inversiones. El éxito de SpaceX confirma el peso creciente de las firmas espaciales en la economía global.
El motor Raptor y la reutilización como ventaja técnica 🚀
El salto bursátil de SpaceX descansa en su arquitectura técnica: el motor Raptor de metano y oxígeno líquido, diseñado para múltiples encendidos, y la reutilización sistemática de cohetes. Cada lanzamiento del Falcon 9 cuesta unos 15 millones de dólares frente a los 60 millones de un cohete desechable. La nave Starship, en desarrollo, busca reducir el costo por kilo a órbita a menos de 100 dólares. Esta eficiencia operativa, no un golpe de suerte, sostiene su valor de mercado.
Ahora hasta los cohetes cotizan en bolsa 📈
Mientras Elon Musk celebraba el debut, los inversores comunes se preguntaban si deberían vender su coche para comprar acciones. Al fin y al cabo, si un cohete vale más que Amazon, quizás su auto usado también se revalorice. Lo curioso es que, pese al billonario despegue, el ciudadano de a pie sigue pagando el mismo café. Al menos, cuando mire al cielo, sabrá que ahí arriba hay una empresa que cotiza más que su hipoteca.