Sony ha dejado de vender en Japón su robot mascota Aibo, un perro electrónico que debutó en 1999 y tuvo varias generaciones. Para los ciudadanos, esto significa que quienes buscaban compañía robótica sin los cuidados de un animal real ya no podrán adquirirlo. La decisión refleja cambios en el mercado tecnológico y deja a los interesados en robots de compañía sin una opción emblemática.
El ocaso de una mascota con inteligencia artificial 🤖
Aibo no era un simple juguete: integraba sensores, motores y una unidad de procesamiento que le permitía aprender rutinas y reconocer voces. Sus modelos más recientes usaban conectividad en la nube para actualizar comportamientos, lo que generaba un vínculo con el dueño. Sin embargo, mantener el servicio y la producción de piezas se volvió costoso. Sony prioriza ahora otros sectores, dejando a Aibo como un recuerdo de cuando los robots domésticos prometían más de lo que el mercado sostuvo.
Adiós, Aibo: ahora a pasear al cargador 🔌
Con la retirada de Aibo, los japoneses que querían un perro sin tener que recoger cacas se quedan sin opción oficial. Eso sí, siempre pueden comprar un robot aspiradora y llamarlo mascota, aunque no mueva la cola ni ladre. Al menos no habrá que pagar veterinario, solo electricidad y una suscripción a la nube que Sony ya no renovará. Ironías del progreso: el perro digital muere por falta de mantenimiento, no de vejez.