Apple confirmó que la nueva Siri con inteligencia artificial, presentada en 2024, no llegará hasta 2026 y Europa queda fuera del mapa. La compañía repite el guión del primer iPhone en 2007, que durante su presentación apenas funcionaba y requería una secuencia exacta de pasos para evitar fallos. Para los usuarios, esto confirma que las promesas tecnológicas suelen ser un espejismo a corto plazo.
La sombra de 2007 es alargada en Cupertino 🕰️
El primer iPhone necesitaba pulsar un icono concreto, esperar una carga específica y no desviarse del guión para que Steve Jobs no se quedara en blanco. La nueva Siri sigue esa tradición: funciones como el control por pantalla o acciones en apps requieren un ecosistema cerrado y chips específicos que aún no están listos. Apple prioriza el aplauso mediático del anuncio, dejando el desarrollo real para años después. La estrategia funciona en bolsa, pero no en el bolsillo del cliente.
Siri promete, pero Europa espera sentada 🚏
Mientras tanto, los europeos miramos el calendario como quien espera un autobús que no llega. Apple dice que la Siri con IA necesita un proceso de verificación local, que es un modo elegante de decir que no han empezado. Lo gracioso es que, para cuando llegue en 2026, probablemente tendremos que seguir una secuencia exacta de tres pasos y rezar para que no se cuelgue. Como el iPhone de 2007, pero con más años de espera y menos cobertura.