Singapur se prepara para enfrentar el aumento del nivel del mar con el proyecto Long Island, una barrera costera que comenzará su fase preparatoria a fines de 2026. Las obras, ubicadas a 130 metros de East Coast Park, implican remover obstáculos marinos y construir diques de arena. Las playas seguirán abiertas, aunque con restricciones en la zona de trabajo. El objetivo es doble: proteger la isla del cambio climático y ganar nuevas tierras.
Ingeniería costera: diques de arena y dragado selectivo 🌊
La fase inicial se centra en retirar obstáculos submarinos como restos de naufragios y rocas, seguido de la formación de diques de arena mediante dragado. Estos diques actuarán como primera línea de defensa contra mareas crecientes. El proceso, supervisado por la Agencia Nacional del Agua, emplea tecnología de monitoreo por sonar y modelos hidrodinámicos para evitar erosión no deseada. Las restricciones en el área de trabajo incluyen boyas de señalización y cierre parcial de accesos marítimos.
No se hunde el barco, pero sí la tarde en la playa 🏖️
Mientras los ingenieros planean salvar la isla, los bañistas de East Coast Park tendrán que convivir con grúas y advertencias de obras. Eso sí, el gobierno promete playas abiertas, aunque con la posibilidad de que tu toalla quede a 130 metros de la arena o justo al lado de un cartel que diga: Zona de trabajo, no se acerque. Al menos el mar seguirá llegando, pero por ahora, solo para mirarlo de lejos.