El golfista español Sergio García ha lanzado un mensaje de confianza sobre el futuro de la LIV Golf. Según sus declaraciones, la superliga que compite con los circuitos tradicionales continuará su andadura sin problemas, a pesar de que el fondo de inversión saudí PIF haya decidido retirar su apoyo económico. García, uno de los rostros visibles de este proyecto, defiende que la competición tiene suficiente base para seguir adelante por sí misma.
La estructura tecnológica que sostiene a la LIV Golf 🏌️
La continuidad de la LIV depende en parte de su modelo de negocio digital. La liga ha apostado por una plataforma de streaming propia con datos en tiempo real, algo que los circuitos tradicionales no ofrecen. Además, su sistema de puntuación y formato de 54 hoyos sin corte está diseñado para ser más ágil y televisivo. La pregunta es si esa base técnica y de audiencia puede sostenerse sin la inyección de capital del fondo saudí, que cubría gran parte de los costes operativos y los jugosos contratos de los golfistas.
El futuro de la LIV visto por un optimista profesional 🤔
García habla como si la LIV tuviera una cuenta bancaria infinita y no dependiera de nadie. Quizá ha confundido el optimismo con la realidad, o tal vez tiene un plan B que no comparte. Lo cierto es que, sin el dinero saudí, la liga podría parecerse más a un campo de golf municipal que a un circuito global. Pero bueno, mientras los jugadores sigan cobrando, todo el mundo es optimista. Hasta que llegue el primer recibo.