La Asociación de Cofradías de Ciudad Real enfrenta un problema serio: ningún candidato se ha postulado para presidirla, poniendo en jaque la organización de la Semana Santa de 2026. Sin liderazgo, los preparativos como contratos, permisos y logística de procesiones podrían retrasarse. La ciudadanía observa con incertidumbre, pues la continuidad de esta tradición depende de que alguien asuma el cargo pronto.
Un sistema de gestión cofrade que necesita un administrador 🛠️
La organización de una Semana Santa requiere coordinación técnica: desde plataformas digitales para asignar horarios de pasos hasta sistemas de control de aforo en recorridos. Sin un presidente que lidere, la integración de estas herramientas se estanca. La falta de un responsable frena la actualización de bases de datos de cofrades y la planificación de recursos como sonido, iluminación o seguridad. Es un vacío administrativo que afecta a cada engranaje del evento.
Nadie quiere mandar, pero todos quieren procesionar 🤷♂️
Resulta curioso: hay cientos de personas dispuestas a cargar pasos, vestir túnicas y soportar el frío de marzo, pero nadie se ofrece a sentarse en un despacho con papeles. Es como si el cargo de presidente llevara incluido un pack de disgustos, reuniones eternas y llamadas de última hora. Quizás la solución sea rifar el puesto entre los costaleros, o prometer que el elegido podrá estrenar túnica cada día. Mientras tanto, toca esperar a que algún valiente dé el paso.