Carlos Sainz ha sido claro: para que Williams vuelva a pelear por el podio, el coche necesita perder peso y ganar carga aerodinámica. Tras un arranque de temporada complicado, el piloto español confía en que estas mejoras le permitan tener el auto más competitivo de la mitad de la parrilla hacia final de año. Un objetivo ambicioso, pero necesario.
La dieta y la aerodinámica como claves del desarrollo 🏎️
El sobrepeso del FW47 lastra su rendimiento en curvas lentas y acelera el desgaste de los neumáticos. Reducir kilos implica revisar la estructura de la carrocería y componentes internos, mientras que la aerodinámica busca generar más carga sin penalizar la velocidad punta. Williams trabaja en un paquete de mejoras que combine aligeramiento con nuevos alerones y un fondo rediseñado. La meta es ganar décimas sin caer en soluciones extremas.
El milagro de hacer un coche ligero sin romper la hucha 🔧
Sainz pide magia, pero Williams tiene presupuesto de equipo modesto. Mientras Red Bull y Ferrari usan fibra de carbono de otro planeta, en Grove intentan adelgazar al coche quitando el polvo de los asientos. Si logran bajar el peso, quizá el monoplaza vuele. O quizá solo consigan que no parezca un ladrillo con ruedas. Todo sea por ver a Carlos sonreír.