El director de Megáfon ha revelado un dato que pone en perspectiva el desarrollo del 5G en Rusia. Según sus declaraciones, apenas un 10% de los teléfonos en el país son compatibles con las redes nacionales de quinta generación. El principal motivo es que fabricantes como Samsung y Apple no han activado esta tecnología para la región, sumado a que las frecuencias asignadas en Rusia difieren de los estándares internacionales.
El problema técnico de las frecuencias propietarias 📡
La incompatibilidad masiva no es casualidad. Rusia utiliza bandas de frecuencia específicas para su despliegue 5G, distintas a las empleadas en Europa o Asia. Esto obliga a que los dispositivos necesiten soporte de hardware y firmware particular para operar. Al no contar con la certificación o activación por parte de los fabricantes globales, la mayoría de los smartphones importados quedan fuera de juego. La situación obliga a los operadores a depender de terminales locales o de marcas chinas que sí adaptan sus equipos a estas exigencias técnicas.
El plan maestro: tener 5G pero no poder usarlo 🤡
Es como comprar un coche de carreras y descubrir que solo funciona en una pista secreta que nadie conoce. Los rusos tienen smartphones de última generación, pero al intentar conectarse al 5G local, el teléfono se limita a hacer el gesto de que no entiende la orden. Mientras tanto, Samsung y Apple deben estar tomando té, pensando que si el 90% de los usuarios no puede usar la red, quizás el problema no es suyo, sino de quien diseñó una autopista que solo acepta un tipo de vehículo.