Un prototipo de avión eléctrico sufrió una rotura estructural durante una prueba en tierra, según fuentes del sector. El incidente, que no dejó heridos, ha reabierto el debate sobre la fiabilidad de las baterías y los materiales compuestos en aeronaves ligeras. Los ingenieros ya investigan las causas exactas del colapso.
Análisis técnico: fatiga de materiales y gestión térmica 🔧
Los primeros informes apuntan a una posible fisura en el larguero del ala, cerca del compartimento de las baterías. Las pruebas de carga cíclica habían mostrado tolerancias dentro del margen, pero la vibración generada por los motores eléctricos podría haber acelerado la fatiga del composite. Además, la gestión térmica de los acumuladores sigue siendo un punto crítico: el calor residual pudo debilitar la resina epoxi. Se esperan resultados de la tomografía computarizada en dos semanas.
Lo bueno es que al menos no explotó (por ahora) 😅
Claro, todo muy ecológico hasta que el ala decide tomarse un descanso. Los ingenieros dirán que es parte del proceso, pero los pasajeros imaginarios del futuro igual prefieren un motor ruidoso a que su asiento se despegue del fuselaje. Al menos la batería no se incendió, que ya es un avance. Eso sí, el prototipo ahora servirá como macetero de oficina.