El fabricante británico ha actualizado su modelo eléctrico Spectre con dos versiones: la estándar de 593 caballos y la deportiva Black Badge de 670 caballos, superando los 600 kilómetros de autonomía. La decisión llega después de que la compañía registrara una fuerte caída en sus ventas globales, lo que obligó a aplicar descuentos en el mercado estadounidense. La marca responde así a un cliente que exige más prestaciones sin renunciar al lujo.
Doble empuje eléctrico para competir en el segmento premium ⚡
La versión Black Badge del Spectre pasa de 584 a 670 caballos, con un par motor de 1.075 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h se reduce a 4,1 segundos. La batería de 102 kWh permite una autonomía de hasta 605 kilómetros, un 20% más que el modelo anterior. Rolls-Royce ha ajustado la suspensión neumática y la dirección para manejar el aumento de potencia sin comprometer el confort. El sistema de regeneración de frenos también se ha optimizado para recuperar más energía en ciudad.
Descuentos en la puerta y caballos en el cofre 🏎️
Resulta curioso que una marca que siempre presumió de vender autos sin necesidad de rebajas haya tenido que ofrecer descuentos de hasta 30.000 dólares en EE.UU. para liberar stock. Ahora, con 670 caballos bajo el capó, el Spectre Black Badge promete ser tan rápido como un deportivo y tan silencioso como una biblioteca. Eso sí, el cliente que pagó el precio completo el año pasado puede consolarse pensando que al menos no tiene que esperar la actualización.