Los Rolling Stones vuelven a la carga con Foreign Tongues, su segundo disco en tres años. Con 14 canciones que transitan entre el rock, el soul y el blues, la banda demuestra que a sus 80 años la energía no falta. Aunque no hay himnos generacionales, el álbum es una muestra sólida de oficio y celebración de una leyenda que se mantiene activa.
Producción analógica y grabación en directo para capturar la esencia 🎛️
Para este trabajo, el grupo optó por sesiones en vivo en estudio, minimizando sobregrabaciones digitales. Se usaron amplificadores valvulares y cintas magnéticas, buscando el calor del sonido clásico. La mezcla, a cargo de un ingeniero de larga trayectoria, priorizó la dinámica natural de la batería de Charlie Watts y la guitarra de Keith Richards. El resultado es un disco que suena a 1972 pero grabado hoy, sin artificios de auto-tune ni compresión excesiva. Una apuesta técnica que refuerza su propuesta artesanal.
La gira será en sillas de ruedas o no será 🎸
Con Mick Jagger saltando como si tuviera 40 años menos y Keith Richards con su pose de no haber dormido en décadas, Foreign Tongues promete ser la excusa perfecta para otra gira mundial. Los fans ya especulan si usarán bastones o andadores en el escenario. Lo cierto es que mientras sigan publicando discos, sus rodillas de titanio seguirán dando guerra. Y si no, siempre pueden tocar sentados. El rock no muere, solo se opera de cadera.