Las Rokid Glasses llegan como gafas inteligentes con diseño clásico que esconden cámara, altavoces e inteligencia artificial. Por 699 euros ofrecen fotografía, vídeo y asistencia por voz, ideales para navegación peatonal. Sin embargo, la batería en las patillas y la cámara frontal generan miradas incómodas. Algunos transeúntes se quejan al sentirse grabados, lo que limita su uso diario a pesar de su utilidad técnica.
Cámara oculta y batería en las patillas: así funcionan 🕶️
Estas gafas integran una cámara de 12 megapíxeles en el puente frontal, capaz de grabar en 1080p. La batería se distribuye en ambas patillas para mantener el equilibrio, ofreciendo hasta 4 horas de uso continuo. El asistente de IA responde a comandos de voz para tomar fotos o iniciar grabaciones sin tocar nada. La conectividad Bluetooth permite sincronizar con el móvil, pero el peso adicional de 80 gramos se nota tras horas de uso. La lente no tiene graduación, aunque admite adaptadores ópticos.
Gafas para espiar, o eso piensa tu vecino 😅
Llevar estas gafas por la calle es como ir con un cartel luminoso que dice estoy grabando. Los peatones te miran con recelo, y algunos hasta se cubren la cara al pasar. La batería aguanta menos que tu paciencia cuando explicas que no eres un agente secreto. Por 699 euros, obtienes la emoción de sentirte como un espía de película, pero con la realidad de que la gente te esquiva en el supermercado. Eso sí, nunca perderás un momento, aunque ganes fama de sospechoso.