Once países de la UE piden aplazar tres años las nuevas normas antimetano. Alegan que el cumplimiento inmediato encarecería el gas importado y afectaría el suministro en plena crisis geopolítica. Para los ciudadanos, esto podría evitar subidas en facturas de luz y calefacción, pero también pospone la lucha contra el cambio climático.
Tecnología actual para detectar y reducir emisiones de metano 🛰️
Existen sistemas satelitales y sensores terrestres capaces de localizar fugas de metano en tiempo real. Tecnologías como la captura y quema de gas, o su conversión en electricidad, ya son viables. Sin embargo, su implementación masiva requiere inversión y plazos. El sector energético argumenta que forzar estos cambios sin margen de adaptación elevaría los costes del gas licuado extranjero.
El lobby del gas pide más tiempo para no perder el fuelle 💸
Parece que once países han descubierto que el metano es un gas noble... sobre todo cuando deja dinero en las arcas. Piden tres años extra para que los proveedores extranjeros sigan vendiendo gas con fugas sin remordimientos. Al fin y al cabo, qué son unas cuantas toneladas de metano en la atmósfera comparado con el drama de una factura de calefacción un poco más cara. La próxima petición será retrasar el invierno.