La Guardia Civil de Huesca ha realizado un balance que pone los pelos de punta: entre el 22 y el 26 de junio, 40 personas necesitaron ser rescatadas en el Pirineo. La mayoría de los incidentes se debieron a extravíos o fracturas por caídas, y dos senderistas acabaron durmiendo a la intemperie. La montaña no perdona la improvisación.
Cuando la tecnología falla, falla el plan 🏔️
En el 90% de los rescates, los afectados llevaban móvil con batería baja o sin cobertura. Un GPS portátil o un mapa físico impreso habría evitado las llamadas de auxilio. Las aplicaciones de rutas se actualizan, pero no sustituyen a saber leer un mapa o llevar un power bank. La preparación técnica incluye conocer el terreno, no solo descargar un track.
El GPS no avisa de que te has pasado de listo 🥶
Dos senderistas decidieron que pasar la noche al raso era una aventura más. Seguro que a las 3 de la mañana, tiritando y oyendo búhos, pensaron que la app de senderismo no incluía la opción de hipotermia. La próxima vez, igual llevan un chubasquero en vez de solo una foto para Instagram. La montaña no entiende de filtros.