El Scenic eléctrico no ha cumplido las expectativas de ventas de Renault. La dura competencia de fabricantes chinos y europeos ha pasado factura. Para intentar enderezar el rumbo, la marca prepara una actualización profunda. Las primeras pruebas del prototipo camuflado muestran cambios en diseño y tecnología. El objetivo es claro: reducir costes y ofrecer un precio más asequible para el ciudadano medio.
Menos batería, más alcance real y un precio más ajustado 🔋
Las novedades técnicas se centran en un nuevo paquete de baterías de menor capacidad, pero con una química mejorada que permitirá mantener una autonomía competitiva. También se espera un motor eléctrico más eficiente y una reducción de peso en la carrocería. En el interior, la pantalla central se actualizará con un software más rápido y se eliminarán algunos elementos superfluos para abaratar costes de producción. Renault apuesta por la eficiencia para bajar el precio final.
El Scenic se pone a dieta: adiós a los extras que nadie pidió 🍃
Parece que en Renault por fin se han dado cuenta de que vender un coche eléctrico a precio de oro no era la mejor estrategia. Ahora toca quitar cosas: menos cromados, menos pantallas secundarias y quizás hasta menos botones. La jugada es sencilla: si no puedes competir en lujo, compite en precio. Eso sí, esperemos que no eliminen también los airbags o los retrovisores, que luego pasa lo que pasa.