Publicado el 22/06/2026 | Autor: 3dpoder

Redes e IA: el machismo se multiplica sin control

La periodista Laura Bates denuncia cómo las redes sociales y la inteligencia artificial amplifican el machismo cotidiano. Herramientas como deepfakes pornográficos o novias virtuales cosifican a las mujeres, mientras que el odio y la humillación se viralizan en segundos. El caso de Almendralejo, donde adolescentes crearon imágenes falsas de sus compañeras, es un ejemplo claro. La tecnología no genera machismo, pero lo multiplica, y urge regular su uso para proteger la seguridad y dignidad de todos.

A teenage boy using a laptop to create a deepfake image of a girl from a social media photo, smartphone displaying a virtual girlfriend app with objectifying features, hate comments flooding a screen in seconds, glowing AI processing lines connecting the devices, cinematic photorealistic illustration, dark blue and red lighting, tense atmosphere, digital manipulation tools visible on the laptop screen, realistic textures and reflections, dramatic high-contrast shadows, ultra-detailed hardware and interface elements, emotional tension in the scene

Deepfakes y algoritmos: el nuevo arsenal digital 🤖

La IA generativa permite crear imágenes y vídeos falsos con un realismo cada vez mayor. Los deepfakes pornográficos se elaboran con fotos de redes sociales, sin consentimiento, y se difunden por canales como Telegram o WhatsApp. Además, los algoritmos de plataformas como TikTok o Instagram recomiendan contenido que refuerza estereotipos de género, mientras que las novias virtuales programadas para sumisión normalizan la cosificación. Sin filtros éticos ni regulación, estas herramientas se convierten en armas de acoso masivo.

Gracias, tecnología: ahora hasta el odio es viral 😒

Antes, para ser machista en público, al menos tenías que salir de casa y esforzarte. Ahora, con un par de clics y una IA gratuita, puedes humillar a tu compañera de clase sin mover el culo del sofá. Eso sí, luego nos quejamos de que los jóvenes no saben ligar. Quizá el problema no sea la inteligencia artificial, sino que algunos la usan para demostrar que su inteligencia natural ya era bastante limitada.