El político de Compromís Rafa Carrió asumirá este sábado la alcaldía de Dénia con una decisión poco habitual: renunciar a su salario anual de 53.000 euros. Con esa cantidad, el nuevo regidor, ya jubilado, planea financiar la plantación de árboles en la ciudad para mejorar la calidad del aire y ofrecer más sombra a los vecinos. Su mandato promete un estilo basado en el consenso y la participación ciudadana, sin coste adicional para las arcas municipales.
La apuesta por el arbolado como infraestructura urbana 🌳
La iniciativa de Carrió se alinea con estrategias de desarrollo urbano que priorizan la infraestructura verde. Los árboles no solo filtran partículas contaminantes y reducen el efecto isla de calor, sino que también mejoran la salud respiratoria de la población. Al destinar su sueldo a este fin, el alcalde evita depender de presupuestos municipales para financiar proyectos de reforestación. La medida, aunque simbólica, introduce un modelo de gestión donde el capital privado del político se reinvierte directamente en bienes comunes, un enfoque poco explorado en la administración local.
El alcalde que prefiere un pino a un talonario 🌲
Mientras otros políticos luchan por mantener su dieta, Carrió ha decidido que prefiere ser pagado en oxígeno y sombra. Visto lo visto, quizá deberían copiarle en otras ciudades, aunque tememos que algunos ediles se nieguen en redondo si el sueldo se les cambia por un bonsái. La pregunta que queda en el aire es si el nuevo alcalde, con su jubilación asegurada, también renunciará a los coches oficiales para ir en patinete eléctrico.