El 22 de junio de 1996, id Software lanzó Quake, un título que definió el género de disparos en primera persona con su atmósfera gótica, motor 3D real y un multijugador frenético. Treinta años después, su legado persiste en cada torneo y videojuego actual, demostrando que sin este clásico oscuro, el entretenimiento digital sería muy distinto.
El motor que cambió las reglas del desarrollo técnico 🎮
Quake introdujo un motor completamente tridimensional, abandonando las limitaciones del pseudo-3D de Doom. Su uso de texturas mapeadas, iluminación dinámica y modelos poligonales sentó las bases para los shooters modernos. Además, la arquitectura cliente-servidor permitió partidas multijugador estables, algo que luego adoptarían títulos como Counter-Strike y Overwatch. Sin Quake, los deportes electrónicos no tendrían esa base técnica.
Cuando el rocket jump arruinó tus rodillas virtuales 💥
La comunidad descubrió que saltar sobre una explosión de cohete te lanzaba más alto, una técnica que los desarrolladores no planearon. Así nació el rocket jump, un movimiento que hoy parece básico, pero que en 1996 era pura locura. Si tus dedos no sangraban tras una partida de Deathmatch, no estabas jugando bien. Y ojo, que algunos aún se quejan de que sus muñecas recuerdan aquella época.