En el debut del Mundial 2026, Qatar logró un empate 1-1 contra Suiza, sumando su primer punto en una Copa del Mundo. El partido fue dominado por los suizos, que fallaron numerosas ocasiones claras. Sin embargo, en el tiempo de descuento, un cabezazo qatarí silenció las críticas. La ciudadanía celebra la resistencia de un equipo considerado débil, demostrando que el esfuerzo colectivo puede cambiar pronósticos.
Cómo un sistema defensivo compensó la falta de recursos ⚽
Tácticamente, Qatar planteó un bloque bajo con líneas muy juntas, priorizando la contención sobre la posesión. Suiza acumuló un 68% de posesión y 18 remates, pero solo 4 fueron a puerta. La clave estuvo en la sincronización de los centrales y la cobertura en segunda jugada. En ataque, aprovecharon un balón parado: el centro medido de Al-Haydos encontró a Muntari, quien superó en salto a su marcador. Datos de la FIFA indican que Qatar solo tuvo 3 remates totales, pero la efectividad en el único claro les bastó.
Suiza falla hasta en los bocadillos del descanso 😅
Suiza tuvo más ocasiones que un relojero en hora punta, pero la puntería parecía estar en huelga. Embolsaron la red solo una vez, y el resto fueron disparos que hasta un portero de waterpolo habría detenido. Mientras tanto, Qatar, que apenas salió de su área, decidió que el fútbol moderno es para valientes. Al final, los suizos se fueron con la sensación de haber jugado contra once postes. La moraleja: si no metes goles, un cabezazo a tiempo te deja sin puntos.