Un nuevo estudio ha revelado que el pterosaurio Sinopterus dongi, que surcó los cielos hace millones de años, poseía plumas iridiscentes en tonos verdes y magenta. Este hallazgo, basado en el análisis de melanosomas fosilizados, sugiere que estos reptiles voladores ya usaban colores brillantes para cortejar parejas, una estrategia que se creía exclusiva de las aves modernas.
Metabolismo elevado y plumas pigmentadas: la clave técnica 🧬
El estudio analizó la estructura de los melanosomas en los fósiles, comparándolos con los de aves actuales. La presencia de estos orgánulos en forma de bastón indica que las plumas del Sinopterus dongi eran capaces de reflejar la luz de forma estructurada, generando coloración iridiscente. Este rasgo, junto al alto metabolismo necesario para mantener el plumaje, apunta a que estos animales eran endotermos activos, similares a las aves, y no reptiles de sangre fría como se pensaba.
El pterosaurio que se vestía para impresionar (y no para pasar frío) 🦎
Así que, mientras algunos humanos aún discuten si ponerse una camiseta de cuadros o una lisa para una cita, un bicho de hace 120 millones de años ya se vestía con plumas verdes y magenta para ligar. Lo más probable es que, si el Sinopterus dongi viviera hoy, tendría más éxito en Tinder que la mitad de los usuarios. Eso sí, al menos nosotros no necesitamos un metabolismo de atleta olímpico para mantener el look.