En 1973, Joe Simon y Jerry Grandenetti crearon a Prez Rickard, un adolescente que se convierte en presidente de Estados Unidos tras un concurso viral (antes de que existiera internet). La serie duró solo cuatro números y desapareció del canon oficial, aunque tuvo cameos en Sandman o Doom Patrol. Su premisa, adelantada a su tiempo, quedó sepultada por el olvido editorial.
El fallo técnico de un concepto adelantado a su era 🗳️
La serie usaba un enfoque satírico-político con un dibujo limpio de Grandenetti, pero la narrativa chocaba con la realidad editorial de los setenta. DC no supo cómo explotar a un héroe sin poderes cuyo único superpoder era la honestidad política. El ritmo de publicación irregular y la falta de crossovers con la Liga de la Justicia condenaron al personaje a un limbo del que solo rescataron fragmentos en obras posteriores. Su resurrección digital en cómics modernos fue tan breve como confusa.
El superpoder más raro: ganar unas elecciones 🏆
Prez ganó la presidencia por un concurso de sopa de tomate, lo que sugiere que en el universo DC el sistema electoral es más simple que elegir un sabor de patatas fritas. Mientras Batman se enfrenta a Joker, Prez lidiaba con problemas reales como el déficit o la reforma fiscal. Por supuesto, nadie compró esos cómics. Los lectores preferían ver a Superman partir un planeta antes que a un chaval explicando política monetaria.