Publicado el 20/06/2026 | Autor: 3dpoder

Pradas admite su letra en el borrador de la alerta por la dana

La exconsellera Salomé Pradas compareció ante el juzgado de Catarroja para reconocer que redactó de su puño y letra el borrador del ES-Alert durante la dana. Sin embargo, no aceptó la autoría del reverso del documento, lo que llevó a la jueza a ordenar una prueba caligráfica a la que Pradas se negó. Este gesto, para la ciudadanía, aclara quién estuvo detrás de las alertas que omitieron instrucciones como subir a la primera planta, un detalle clave en la gestión de la emergencia.

A woman in a formal suit sitting at a wooden desk, holding a pen while writing on a technical document with official government headers, a judge’s gavel and a magnifying glass on the table, a blurred computer screen in the background displaying an emergency alert software interface, photorealistic cinematic lighting, shadowed legal office atmosphere, sharp focus on the hand movement during the writing action, demonstrating the forensic examination process, technical illustration style

El sistema ES-Alert y sus limitaciones técnicas en emergencias 🚨

El protocolo ES-Alert, diseñado para enviar mensajes masivos a móviles en zonas de riesgo, depende de la redacción precisa y oportuna de las autoridades. En este caso, el borrador manuscrito revela decisiones tomadas bajo presión, pero sin validación técnica. La ausencia de instrucciones de autoprotección, como subir a pisos superiores, evidencia una falla en la cadena de mando. La negativa a una prueba caligráfica no cuestiona la autoría, sino la transparencia en un proceso donde cada segundo cuenta para salvar vidas.

La caligrafía de Pradas: un borrador que no salvó vidas ✍️

Quién iba a decir que la letra de una consellera se convertiría en prueba judicial. Pradas reconoce su puño y letra en el borrador, pero se niega a demostrar si escribió también el reverso. Como si la alerta fuera un examen de escritura creativa y no un aviso de emergencia. Al final, lo que importa no es quién garabateó el papel, sino por qué nadie pensó en decir suban a la primera planta. La ciudadanía, mientras tanto, espera respuestas que no vienen escritas con buena caligrafía.