El CEO de Porsche ha reconocido que el lanzamiento del Taycan fue precipitado. El modelo eléctrico llegó antes de que el mercado o la infraestructura estuvieran listos. Ahora la firma alemana afronta pérdidas y ventas bajas. Como consecuencia directa, han descartado un 911 eléctrico. La marca prioriza motores de combustión e híbridos, escuchando a sus clientes de siempre.
La transición eléctrica se frena por baterías y demanda fría 🔋
El problema del Taycan no es solo de timing. Su autonomía real queda lejos de las cifras oficiales y el peso del coche limita la dinámica que define a Porsche. Además, las estaciones de carga rápida no dan abasto para un vehículo que consume mucha energía. Mientras, los motores de combustión modernos ofrecen prestaciones similares sin la ansiedad por la batería. La tecnología actual no convence al cliente de alto poder adquisitivo.
Porsche descubre que los ricos también odian cargar el coche 😅
Resulta que el dueño de un Porsche no quiere pasar 40 minutos en un cargador de un centro comercial mientras mira el café frío. Prefiere llenar el depósito en tres minutos y oír el rugido del motor. La marca ha entendido que vender lujo eléctrico es como vender un reloj de pulsera que necesita enchufe. Así que el futuro inmediato son híbridos y gasolina. El Taycan queda como un experimento caro que nadie pidió.