Publicado el 14/06/2026 | Autor: 3dpoder

Polestar y Oxford miden el placer de conducir un eléctrico en el cerebro

Polestar, en colaboración con la Universidad de Oxford, ha iniciado un estudio científico para determinar si los coches eléctricos pueden generar placer al volante. Mediante sensores cerebrales y datos físicos recogidos en pista, los investigadores analizan la respuesta emocional de los pilotos. El objetivo es usar estos hallazgos para ajustar la respuesta del acelerador y el sonido artificial, buscando que los futuros eléctricos resulten más emocionantes y menos fríos para el ciudadano común.

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Ciencia aplicada al desarrollo del acelerador y el sonido 🧠

El estudio registra la actividad cerebral y variables como el ritmo cardíaco o la sudoración mientras los conductores realizan maniobras en un circuito. Los datos permitirán a los ingenieros modificar la curva de entrega de potencia y diseñar un sonido artificial que refuerce la sensación de velocidad. Polestar pretende que sus modelos ofrezcan una respuesta más intuitiva y emocional, alejándose de la percepción de que los eléctricos son asépticos o carentes de carácter dinámico.

El alma del eléctrico, según el escáner cerebral 🤖

Ahora resulta que, para saber si un coche tiene alma, necesitamos un escáner cerebral y a un grupo de académicos de Oxford. Pronto veremos a los conductores con gorros llenos de cables discutiendo si el último sprint les provocó más dopamina que un café con leche. Lo siguiente será que los concesionarios ofrezcan un test de ondas cerebrales antes de la prueba de conducción. Ojalá el placer no dependa de que el sensor esté bien calibrado.