PlayStation Network ahora te exige escanear tu rostro o enviar el DNI si quieres hablar con amigos en la consola. La excusa oficial es la protección infantil, una medida que suena bien en los titulares pero que esconde un intercambio de datos bastante serio. Mientras los políticos aplauden, la letra pequeña ya prepara el terreno para compartir tu biometría con terceros. Si no aceptas, te quedas sin online.
Análisis técnico: cómo funciona el escaneo biométrico en PSN 🎮
El sistema captura tu cara mediante la cámara de la consola y la convierte en una plantilla biométrica que se almacena en los servidores de Sony. Según su política de privacidad, esos datos pueden compartirse con empresas afiliadas, proveedores de servicios y, en ciertos casos, autoridades gubernamentales. No hay cifrado local ni control del usuario sobre el borrado de esa información. La verificación por DNI tampoco es más segura: envías una copia digital que también queda registrada. Todo en nombre de la seguridad infantil.
Protección infantil o el mejor chollo para su base de datos 🔐
Claro, porque la mejor forma de proteger a los niños es que Sony guarde tu cara en una nube que ya ha tenido fugas de datos antes. Y mientras los políticos se felicitan por no tener que legislar, tú te preguntas si tu selfie de gaming acabará en algún estudio de marketing. Lo más gracioso es que todo esto es voluntario: si no te gusta, siempre puedes jugar a la PlayStation 2, que al menos solo te pedía una tarjeta de memoria. Avances, que dicen.