Un equipo de la Universidad de Sharjah ha demostrado que vigas de cemento reforzadas con plástico PLA impreso en 3D alcanzan casi un 80% de la resistencia del acero. La gran ventaja: no se oxidan. El secreto está en la forma de las piezas, donde las planas y con textura superan a las redondas y lisas. Esto podría cambiar la construcción en zonas cercanas al mar.
La geometría manda: planas y rugosas, la fórmula ganadora 🏗️
Los investigadores probaron diversas configuraciones de PLA impreso en 3D como refuerzo interno del hormigón. Las piezas planas con superficie texturizada lograron la mejor adherencia con el cemento, distribuyendo las cargas de forma más eficiente que las barras redondas y lisas. Aunque no igualan la resistencia total del acero, su capacidad para evitar la corrosión las convierte en una opción viable para estructuras expuestas a la humedad salina, como puentes o edificios costeros.
Adiós óxido, hola plástico: el acero ya tiene sustituto de andar por casa 🏠
Que el plástico impreso en 3D pueda rivalizar con el acero en construcción suena a herejía para los puristas del metal. Pero visto lo visto, quizá en unos años veamos un puente de plástico aguantando el chaparrón mientras el de acero se deshace como un cruasán olvidado en la playa. Eso sí, que no se les ocurra usar PLA reciclado de botellas de agua, o tendremos edificios que se derriten en verano.