La NASA ha detectado dos planetas gigantes, TOI-791 b y c, que desafían lo que sabemos sobre densidad. Con el tamaño de Júpiter pero tan livianos como algodón de azúcar, estos mundos fueron descubiertos por el telescopio TESS al registrar diminutas caídas de luz cuando pasan frente a su estrella. Para la ciudadanía, este hallazgo demuestra lo variado y extraño que puede ser el universo.
La técnica TESS: cazando sombras estelares 🔭
El método de tránsito usado por TESS es simple en concepto pero complejo en ejecución. El telescopio monitorea el brillo de miles de estrellas y detecta mínimos descensos de luz, indicando que algo bloquea el camino. En este caso, los planetas TOI-791 b y c generan esas señales periódicas. Al analizar la duración y profundidad de las caídas, los astrónomos calculan su tamaño y masa. El resultado: objetos del tamaño de Júpiter con una densidad tan baja que parecen nubes cósmicas.
Mi dieta planetaria: menos masa, más volumen 🍬
Estos planetas son el sueño de cualquier persona a dieta: ocupan mucho espacio pero pesan casi nada. Con densidades menores a las de un malvavisco, TOI-791 b y c flotarían en una piscina si existiera una lo suficientemente grande. La gravedad en su superficie debe ser tan baja que saltar te convertiría en astronauta por unos segundos. Lástima que sean gigantes gaseosos y no haya suelo firme para probarlo.